A veces se pone heavy el asunto. Es difícil, porque en algunas ocasiones (sólo en algunas), es mecánico. Lo hacés fácil, casi diría por inercia; son asuntos con los que en cierto modo, te relacionás a menudo. Pero, cuando se torna difícil, ¿qué pasa? No es necesario que no lo conozcamos, no es necesario que no estemos familiarizados por la cotidianeidad que eso nos arraiga. Puede fácil pero lamentablemente ser algo ya visto. Aunque de otras dimensiones... (¿o las mismas y nosotros creemos que no es así?). Es complicado, porque uno no sabe como proceder. ¿Ignorar? Puede que sea lo mejor. Aunque la tarea de la asignatura pendiente está ahí por el simple hecho de no poder sacarla durante el año. O toda una vida.
Ya sé, ya comprendo qué es lo que pasa; le tiraron agua encima. Y ahora, lógicamente, está más apretado. No se puede. Pero... Yo meto cuchillos, palos, todo, y aún así, ¡No puedo! ¿Por cuánto más va a estar así de duro?
Se supone que se tendría que haber secado.
Qué molesto loco. Se supone que las alas las tendría que tener abiertas y volar, no arrastrarlas.
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