domingo, 12 de febrero de 2012

Momentos como este son en los que el vaso se cae inesperadamente. ¿Cuándo vamos a entender que siempre va a ser por nosotros mismos? La suerte no quiso estar de mi lado esta vez, pero quizá no deba culparla. No todo es su culpa. Las acciones se van dando, y punto. ¿No me gustan? Tendré que comerme la basura, entonces. No hay nada que pude haber hecho al respecto. (Sí, nada.)
Creo que a veces las palabras son como las balas... Poderosas, ¿no? Y pensar que antes creíamos lo contrario. Su efecto es increíble. Logran que nos encerremos en nosotros mismos para dar lugar a preguntas que nunca saldrán, o que creamos en una realidad alterna que no está ahí. No importa, no es ese el problema. No quiero tomar lo que se me presenta por el simple hecho de que es lo único, ¡no! Quiero algo auténticamente buscado por mi. Aparece, pero se va. Extiendo mi mano, pero al tomarlo se desvanece. No actuamos, y nos corroemos.
La voluntad no sobra, no carece. Falta.
Untitled/♥♥♥ 

No hay comentarios: