lunes, 19 de marzo de 2012

A veces nos cuesta definir qué es concretamente lo que nos pasa adentro, porque se encuentra muy en lo profundo, o simplemente porque no lo entendemos del todo bien. Otras, la respuesta está implícita, y sabemos perfectamente qué es lo que nos sucede; y ahí aparece la legendaria respuesta "no me pasa nada". Vamos, sabemos que sí. Sabemos por tu cara, tus expresiones, tus miedos, tus gestos, que algo pasa. Puede que no quieras decirlo, y estás en todo tu derecho. Pero no neguemos, al menos digamos que SÍ ocurre algo, y no queremos soltarlo. No, no puedo. No puedo hacer eso. Necesito tenerlo adentro. Bah, no sé si es una necesidad, o un capricho, pero siento que adentro "hace menos daño". Y quizá, muy probablemente, me esté equivocando, y lo mejor sería expresarlo. Es que duele, son cosas que duelen, y mucho. Hace tiempo que vengo reteniendolas, haciendo que mi taquicardia aumente y aumente, logrando que las lágrimas quieran salir desesperadas y resbalar, caer, y chocarse contra el piso. Los problemas se acumulan como una pila de archivos en la oficina de cualquier empleado público. Loco, ¡BASTA! ¿Cuándo mierda va a ser el día en el que las cosas vuelvan a ser como antes? ¿Cuándo carajo voy a volver a ser feliz CADA día, y no parte de uno, o días por medio? Estoy cansado, estoy agotado, ya no doy mas, necesito descansar, pero mi maldita mente no me lo permite porque me enriedo en mis propios y lastimosos pensamientos que me torturan hasta el hartazgo. Ya no quiero hacer más escritos de dolor, ya no quiero llegar a mi casa para ponerme en posición fetal. Al fin y al cabo, ¡parece el blog de un suicida! ¡Y no lo soy! Pero no puedo evitar este tipo de sentimientos y de torturas con la cabeza que me hago permanentemente. Simplemente no puedo manejarlo. Intento, intento hacer cosas para cambiar, pero no resulta. Qué loco, ¿será la cura no hacer nada y esperar? Espero que me llegue algo, porque ya estoy A G O T A D O.

No hay comentarios: