Nunca voy a llegar a entender al ser humano en su totalidad. Es una ciencia demasiado confusa. Qué irónico, no? No poder entendernos a nosotros mismos... Y más siendo los creadores de los hechos. Levantarse todos los días tratando de que las cosas mejoren, aunque sea un poco, y ver como delante de tus propios ojos, pasa absolutamente lo contrario. Entender? Ya entendí mucho, gracias. Creo que no me sirvió tanto. Ojo, sigo haciéndolo, trato de que sea algo estable y nunca fallar en mi labor pero... Simplemente, mi fuerza se agota, poco a poco, dejándome cada día más cansado. Las promesas se van con el viento, y las palabras son como las balas. Creo que pocos entienden eso. Jamás pensé llegar a este punto de mi vida, pero creo que (lamentablemente) así es; llegué. Y nunca quise hacerlo, pero no me quedó otra que resignarme sobre el final. Luché, peleé, hice todo lo que pude. Evidentemente era demasiado poco, neutro, o nulo. Ahí está! Ahí hay otra cosa que me hace sentir peor. Mi esfuerzo nunca vale la pena. Al menos nunca veo que lo haga. Dura un tiempito... Una semana, como demasiado. Pero después se desvanece. Nadie se da cuenta de que las cosas duelen? Nadie entiende que no se juega con los sentimientos de la gente? Tanto los hechos naturales como los provocados, duelen. Y somos culpables de los últimos. Tenemos la palabra final, tenemos el peón para mover que decide quién ganó la partida... Y sin embargo no sabemos elegir correctamente. Las soluciones no son fáciles de encontrar, nadie dijo eso. Pero sí te digo que podés ser parte de la solución, de MI solución.
De la cual, la única palabra que se me ocurre es
TIRO
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