Primero preguntás cómo mierda hacés para soportar ciertas cosas, o cuándo es que va a ser valorado todo eso que diste alguna vez, allá, en un pasado cercanisimo. Y cuando estuviste a punto de empezar a putear... ahí decís; aguantá. ¿Cuántas personas lo "sobrevivieron"? Miles. Y vos que te querías detener en esto... No. El truco está en no frenar. Si frenaste a pensar, si frenaste a repensar todas las cosas... Ahí cometiste el más grande error. No digo que no pienses, pero sí que no des la mayor importancia a las cosas que te hacen mal. Te debilitan, te sacan tiempo,te sacan sonrisas y sobretodo, te sacan las ganas de seguir. Y cuando seguís... Entendés que no era una poronga como tanto creías. Porque en cuanto le pusiste el pecho, aparece ese tazón de chocolate caliente, listo para ser bebido
(En representación de que algo buenísimo apareció)
Y puedo asegurarte que tiene un efecto INSTANTÁNEO! De hecho, acaba de pasarme. Hoy, tuve suficientes motivos (al menos, suficientes para mí), para llegar a casa triste, sin ganas, y con intención de escuchar música que sólo intensificara mi estado de ánimo. Pero no. Me dije que no. Basta, no puedo permitirme más bajar. Las escaleras son para abajo, no para arriba. Stairway to heaven, dude. (?)
Aprendé a entender que las únicas cosas de las que no se vuelve, son de las que uno decide no hacerlo
No hay comentarios:
Publicar un comentario