martes, 13 de noviembre de 2012

El "no" imaginario es eterno. Te quedás con el mismo, pero... ¿Tenés certeza alguna? No. Simplemente seguís con la misma idea en la cabeza. ¿Qué hubiera pasado si...? "Total, el No ya lo tenés".
Vivimos con miedo a ser felices. Vivimos restringiéndonos. Vivimos con ideologías de un posible dolor que no existe.

¿Nos estaremos perdiendo de mucho?

¡Sí!


Somos nosotros quienes nos privamos de libertades. Somos nosotros quienes impedimos un destino fructífero. Suena algo ilógico, ¿no? Es que de hecho, lo es. ¿Quién hubiera dicho que el humano tiene una gran facilidad para auto-destruirse? Algo bastante increíble, a decir verdad. Se supone que buscamos lo mejor para nosotros. Dónde quedó esa tan buscada mejoría... Ya es otra cosa. 
Negando, destruímos. Si; considero la negación como parte del proceso de la destrucción propia frente a las nuevas oportunidades o cosas que nunca sacaste afuera y necesi(tabas) sacar. 
¿No lo hiciste ahora? Mala suerte, pero puede que no tengas una nueva posibilidad. No siempre se presentan otra vez. Quizá, sea la única soga que esté al alcance de tus manos. Deberías tomarla. Sujetarla con todas tus fuerzas como si no hubiera un mañana.



Arriesguemonos

No hay comentarios: