Vivimos con miedo a ser felices. Vivimos restringiéndonos. Vivimos con ideologías de un posible dolor que no existe.
¿Nos estaremos perdiendo de mucho?
¡Sí!
Negando, destruímos. Si; considero la negación como parte del proceso de la destrucción propia frente a las nuevas oportunidades o cosas que nunca sacaste afuera y necesi(tabas) sacar.
¿No lo hiciste ahora? Mala suerte, pero puede que no tengas una nueva posibilidad. No siempre se presentan otra vez. Quizá, sea la única soga que esté al alcance de tus manos. Deberías tomarla. Sujetarla con todas tus fuerzas como si no hubiera un mañana.
Arriesguemonos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario