viernes, 11 de enero de 2013

A veces no comprendemos lo que tenemos delante. Muchas, muchísimas veces creemos en "si todo está bien, dejalo así, para qué cambiarlo, para qué tocarlo o modificarlo". Respuesta para una salida fácil, ¿eh? Sí, todos buscamos de ella alguna vez. Todos nosotros, en algún putrefacto momento, estuvimos en búsqueda de la salida rápida, la incomprendidamente eficaz. Pero quizá no sea la mejor. Y de hecho, no, no lo es. No cuando uno goza de una persona que no puede dormir tranquilamente cuando no te encontrás en su seno. No cuando uno goza de una persona que cocina y mantiene a uno. No cuando un goza de una mirada penetradora que sabe lo todo (lo que sabés que sabe, y lo que creés que no sabe).
¿Decís que gozás de una madre que todo lo hace por vos? ¿Que te ama y protege? Muy bien, excelente. Pero ¿ella recibe algo a cambio? ¿Te pide un salario? ¿Busca conveniencias? ¿O simplemente lo hace porque su amor hacia vos trasciende todo lo demás?
Labura. Se cansa. Se agota. Intenta descansar. Se preocupa, te pregunta. No te ordena, te pregunta qué es lo que vas a hacer. (¿Vas a estar lejos de mis brazos esta noche?) Mensajes subliminales sí los hay. Mensajes ocultos de angustia por tu ausencia.




Silencio ahora bebé, no llores
Mamá revisará a todas tus chicas por ti
Mamá no dejará que nadie sucio llegue a ti
Mamá va a esperar hasta que llegues
Mamá siempre descubrirá dónde has estado
Mamá mantendrá al bebé saludable y limpio
Ooooh bebé Ooooh bebé Ooooh bebé
Siempre serás un bebé para mí





No creo que tengas derecho a contestar tan mal a alguien que tanto hacer por vos, ¿no te parece? Un día, ya no la vas a tener más. Y quién sabe qué es lo que vas a hacer cuando eso pase. ¿Vas a gritar? ¿A lamentarte? JÁ, por favor, eso no sirve. Sólo alimentaría tu dolor. Actuá ahora.


 Amá a tu vieja
(Porque mi vieja, es lo más grande que hay)



No hay comentarios: