Estoy agotado. Mental, y físicamente. Estoy enojado. Mental, y físicamente.
¿Es posible que no pueda haber un puto momento de tranquilidad en que diga "ahora está todo bien"?
Estoy demasiado cansado. No quiero luchar más contra los fantasmas internos que recorren mi cabeza con perseverancia, buscando molestarme.
Ni siquiera tengo ganas de buscar metáforas para ilustrar mejor el texto, haciéndolo más rico.
- (menos) motivación.
- (menos) ganas.
- (menos) todo.
No encuentro un puto rumbo. Estoy en plena deriva.

No hay comentarios:
Publicar un comentario