domingo, 9 de agosto de 2015

Nunca voy a comprender lo que la mente busca. Bah, qué iluso... nadie va a comprenderlo jamás. Puede que uno se acerque, que crea que tenía una mínima respuesta, pero es prácticamente imposible encontrar una totalidad; una utopía cerebral, en donde todo se conecta, y por medio de una revelación inimaginable, llegamos.
Permanentemente nos ponemos paredes de duro concreto delante nuestro.
Triste: somos nosotros.
Aunque los factores externos se materializan como serpenteantes gotas que, en muchos casos, usamos para la idiota justificación.



¡Pero comprendamos que son una ridícula minoría!


¿Qué se supone qué busco?

Encontrarte.


¿Qué se supone que haga?

Quedarme.

¿Cómo suelo proceder al llegar?

 "Resuelva X, siendo que esta resulte en una respuesta definitiva"  



La parte jocosa del asunto, es que únicamente sucede cuando a la unión se refiere. No metas, no objetivos, no sueños (por suerte, puedo afirmar).

Pero no puede mantenerse así, ya no.





No hay comentarios: