Este tipo de días grises u oscuros, son los que tanto me cuesta descifrar para lograr comprender el verdadero significado de las cosas. ¿Por qué? Simplemente porque de un día para el otro, cambia todo. O al menos parece haberlo hecho. Sí, esa es la impresión que me das. Y yo acá, como un pobre boludo, pensando en quinientos posibles justificativos de por qué puede llegar a ser así. Nunca voy a terminar de entender. ¿Aparentás? ¿Sos? No sé, loco,
ya no sé. Se supone que los años avalan estas cosas pero Dios! ¿Por qué no es así
justo en este caso? En todos, o en su mayoría, sí. Pero en este, no. Gracias, maldita incertidumbre.
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