viernes, 28 de diciembre de 2012

¿Cómo es posible que una cosa tan pura y sensacional como lo es un seno familiar, sea capaz de envenenar tanto el humor? ¿Cómo es posible que las hostilidades reinen para hacer del día del otro, algo miserable? No importa cuan bien vengas... Siempre tendrán la facilidad de dártelo vuelta en tan sólo dos segundos. Así como también, poseen la facilidad de lograr con eficacia, que tu vida sea extraordinaria. Y es ahí adonde empezás a preguntarte las cosas... Ya no tenés 7 años. Ya no sos un boludito, cualquier cosa que digas o hagas va a tener un antes y un después (¿será eso algo bueno?). No lo sé. Pretendo estar bien en todo ámbito, permanentemente. Pretendo buscar la felicidad, y ser feliz en la búsqueda. Caer pero pararme, para aprender y no volver a cometer. Pero... ¿Qué carajo se supone que haga? Los años no pasan sólo para mí... Sino también para ellos. Y eso se nota. Para bien, y para mal. Hoy, es un día que se notó para mal. Y me encantaría que sepan que todo estaba bien, y gracias ellos, ya no. No fue mi piedra la que rompió el vidrio, no esta vez. ¿Es que el ser humano tiende a buscar problemas tan constantemente, incluso cuando no los tienen? Por Dios, ¡basta de excusas innecesarias para el conflicto! ¡YA NO TIENEN LA RAZÓN EN TODO!

¡B A S T A!

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